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Monday, August 15, 2022

Exclusivo con el autor del musical Come from Away que escribió para Spider-Man

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David Hein es un compositor, libretista y actor canadiense, que junto a su esposa Irene Sankoff escribió Come from Away, el exitoso musical nominado a 7 premios Tony, que estrenó hace poco en el Maipo. Y, a pocos días del estreno, Hein vino a ver la puesta de Carla Calabrese.

La obra se basa en un hecho real: cuando los Estados Unidos cierran el espacio aéreo tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, muchos aviones fueron desviados al pueblo de Gander, en la isla de Terranova (Canadá), que recibió 7.000 personas de 38 vuelos sin tener absolutamente nada preparado. La solidaridad y la bondad de los canadienses hizo que todo llegara a buen puerto.

Hein, cuya prima estuvo en las Torres gemelas el día del atentado, recibió en exclusiva a Clarín.

David Hein es canadiense, y junto a su esposa escribió "Come from Away", sobre un hecho real tras el ataque a las Torres Gemelas. Foto Martín Bonetto

David Hein es canadiense, y junto a su esposa escribió “Come from Away”, sobre un hecho real tras el ataque a las Torres Gemelas. Foto Martín Bonetto

-¿Sabías algo sobre la tradición del musical aquí en la Argentina?

-En realidad, no. Quiero decir, yo solía bailar tango como bailarín, pero no. Y espero que haya un poco de crossover con lo que estamos haciendo.

-¿Vos y tu esposa imaginaron que “Come from Away” iba a tener tal impacto?

-No, no. Cuando empezamos a escribirlo, pensamos que las escuelas secundarias canadienses se verían obligadas a representarla… Pensamos que, tal vez, era solo algo histórico que podían estudiar. Y fue una obra de teatro que estábamos escribiendo sobre estas personas de las que nos enamoramos, y esta historia de la que estábamos orgullosos y que pensamos que era importante para nosotros, ya que estábamos en Nueva York el 9/11.

David Hein junto a Carla Calabrese, la directora (y actriz) de la puesta en la Argentina. Foto Martín Bonetto

David Hein junto a Carla Calabrese, la directora (y actriz) de la puesta en la Argentina. Foto Martín Bonetto

Mi prima estaba en las Torres Gemelas, pero afortunadamente escapó. Fue un momento aterrador para nosotros. Y cuando escuchamos esta historia, renovó nuestra fe en la humanidad. Nos recordó que ese día sucedieron cosas buenas, y que la gente podía ser buena en el mundo. Así que era una historia importante que queríamos contar.

Me encantaba la música de Terranova y quería estudiarla, pero por eso lo hicimos, porque nos enamoró. Ni en nuestros sueños más locos imaginamos que iría más allá de Canadá. Ciertamente no pensamos que iba a llegar a los Estados Unidos y a Broadway. Y luego ver la obra dar la vuelta al mundo, verla bajar a América del Sur, una obra sobre nuestros amigos en este pequeño pueblo de Terranova…

Es asombroso. Es muy, muy estimulante cuando escuchás una historia que te hace sentir algo, y la compartís con otras personas que a su vez te dicen “yo también siento lo mismo”. Y hacerlo alrededor del mundo, te recuerda que somos más, que tenemos más cosas en común que diferencias.

La portada de "The Amazing Spider-Man Annual #42", en la que escribió David Hein. Foto Marvel

La portada de “The Amazing Spider-Man Annual #42”, en la que escribió David Hein. Foto Marvel

-Fue un productor quien se les acercó con la idea de hacer el musical.

-Nuestro amigo Michael (Rubinoff), no era nuestro amigo en ese momento, vino a ver nuestro musical llamado My Mother’s Lesbian Jewish Wiccan Wedding

-Esa fue tu primera obra.

-Y ésta es nuestra segunda, y le está yendo bien (Risas).

Hein, en el escenario del Maipo. Foto Martín Bonetto

Hein, en el escenario del Maipo. Foto Martín Bonetto

-El les acercó la idea.

-Sí, nos invitó a cenar y dijo: “¿Han oído hablar de esta historia”? De hecho, se había acercado, creo, a otros cinco equipos de escritores antes que a nosotros, y todos dijeron: “No, es una idea terrible hacer un musical sobre eso, yo nunca haría eso”. Pero él nos preguntó, y como habíamos vivido en Nueva York, y tenía muchas ganas de ir a Terranova y me encantaba la música de allí…

Entendimos que no queríamos que fuera una historia sobre el 9/11. Queríamos que fuera una historia del 9/12. Era una historia sobre la respuesta a eso, pero estaba ambientada en Terranova.

El musical es producido por The Stage Company, los mismos de "Shrek".  Foto Gaby Machado

El musical es producido por The Stage Company, los mismos de “Shrek”. Foto Gaby Machado

-Vos e Irene se casaron ese mismo año, el 2001.

-Sí, así fue, había una sensación en Nueva York de… No sé si tienen el mismo dicho aquí, aprovecha el día, aprovecha el momento porque la vida es corta. Y había un sentimiento real en Nueva York de que tantas historias estaban desapareciendo, y que la vida es demasiado corta. Y así, un mes después del 9/11, fuimos al Ayuntamiento y nos casamos.

Mi prima, que estaba en las Torres, fue nuestra testigo de boda, y era la primera vez que estaba en el Centro desde que sucedió el ataque. Y después de que nos casamos, nos mostró su ruta de escape. Y vimos que la gente había escrito nombres en el polvo. Era algo realmente poderoso.

Viajando a Terranova

Hein y su esposa, con quien escribió la obra, fueron al pueblito en la isla de Terranova a recabar testimonios. Foto Martín Bonetto

Hein y su esposa, con quien escribió la obra, fueron al pueblito en la isla de Terranova a recabar testimonios. Foto Martín Bonetto

-Y, cuando fueron a Terranova, a entrevistar a las personas que atendieron a los pasajeros, ¿qué conclusiones sacaron?

-Bueno, antes que nada, nos enamoramos de ellos. Nos invitaron a sus casas. 

-Como en la obra hacen con los pasajeros varados…

-Exactamente como en la obra. Literalmente dijeron “entrá, aquí están las llaves, alimentá a los gatos”. Y luego se fueron. Dijeron, nos vemos luego. Y vivíamos en la casa de alguien que no conocíamos. Fue asombroso. Nos daban de comer, nos hacían entrar a sus casas. Fueron tan generosos de una manera que nunca antes habíamos visto.

David Hein junto al elenco del musical en el teatro Maipo. Foto Martín Bonetto

David Hein junto al elenco del musical en el teatro Maipo. Foto Martín Bonetto

-Bueno, sos canadiense….

-¡Ja! Quiero decir que todos los canadienses son así de generosos. Los de Terranova son muy especiales. Pero creo que es la forma en que han sido criados. Es un lugar realmente difícil para vivir. Hay una razón por la que lo llaman “La roca”: en los inviernos hace mucho frío. Es terrible. No se puede cultivar nada allí. Es muy difícil vivir.

Y así, la forma en que han sobrevivido es, durante sus inviernos, se reúnen en sus cocinas, tocan canciones, cuentan historias y bailan, se juntan como comunidad. Eso es lo que queríamos hacer en el escenario, queríamos hacer una fiesta en la cocina y traer a todos a Newfoundland y dejarles experimentar lo que experimentamos nosotros.

-¿Cuántos días o cuántas semanas pasaste con ellos?

-Creo que recibimos una subvención del gobierno canadiense para ir por tres semanas, y nos quedamos mucho más tiempo, porque la gente no nos dejaba quedarnos en hoteles. Dijeron no gasten dinero en eso. Y nos dejaron quedarnos con ellos. Así que nos quedamos un poco más de un mes y hablamos con todas las personas que pudimos, desde los asistentes de vuelo en el avión donde volamos, a la persona del hotel en el que reservamos. Cada persona con la que hablamos tenía una historia.

La obra transcurre en el pueblo que albergó a más de 7.000 pasajeros cuando se cerró el espacio aéreo en los EE.UU. Foto Gaby Machado

La obra transcurre en el pueblo que albergó a más de 7.000 pasajeros cuando se cerró el espacio aéreo en los EE.UU. Foto Gaby Machado

Personajes reales

-¿Algunos personajes tienen el mismo nombre de los que vivieron la historia real?

-Todos a los que ves en el escenario son alguien que conocimos, porque es un musical de cien minutos. Y estábamos tratando de contar 16.000 historias, por lo que tuvimos que amalgamarlas. Así que había un montón de hombres llamados Kevin, y conocimos a muchas mujeres llamadas Diane. Y se volvió confuso.

Debimos juntarlos un poco, pero todo salió bien. Lo que era importante para nosotros era que cuando la gente real viniera a ver el espectáculo, dijesen: lo han hecho bien. Eso es cierto. Eso es exactamente lo que pasó.

Melania Lenoir, como el resto de los actores, interpreta a más de un personaje. Foto Gaby Machado

Melania Lenoir, como el resto de los actores, interpreta a más de un personaje. Foto Gaby Machado

-¿Y creés que el hecho de ser canadiense, y no estadounidense, te dio una mirada diferente?

-Creo que sí. Irene y yo somos personas que se vieron afectadas por el 9/11 en Nueva York. Así que fue algo que nos tomamos personalmente. Ese día estábamos realmente asustados. Esta historia, como canadienses, es algo de lo que estamos muy orgullosos, pero tampoco somos de Terranova. Podíamos escribir Come from Away, en la que podríamos ponernos en nuestra posición y podríamos enamorarnos y decir sin vergüenza: Ey, éste es un lugar increíble y merece ser celebrado.

-¿Cuáles son las resonancias del ataque dos décadas después?

-Pensamos mucho en eso cuando comenzamos a representar la obra. Una de las primeras funciones fue durante los ataques de París. Y lo hablamos. ¿Tenemos que decir algo? ¿Deberíamos hacer algo? Y lo que decidimos como grupo fue que la historia era suficiente. La historia hablaba, y podés responder a las tragedias con bondad y unirte como comunidad en respuesta a la bondad.

Jenn Colella fue candidata al Tony como mejor actriz de musical por esta obra cuando estrenó en Broadway. Foto The New York Times

Jenn Colella fue candidata al Tony como mejor actriz de musical por esta obra cuando estrenó en Broadway. Foto The New York Times

Y las cosas buenas pueden venir siendo ayudantes, cuidándonos unos a otros. Y una y otra vez, eso ha demostrado ser cierto, especialmente ahora con la pandemia. Se siente cada vez más importante decir que podemos cuidarnos unos a otros, pero también que podemos superar nuestras diferencias, que personas de todo el mundo, de todos los ámbitos diferentes la vida, pueden unirse como comunidad nuevamente. Y eso que se siente que estamos tan divididos en este momento, en nuestras redes sociales, online y políticamente…

-Desde mi punto de vista, “Come from Away” trata de contar una historia sobre personas que son buenas, y que hacen el bien el uno al otro.

-Sí. Parece que ahora se necesita más que nunca, y que la gente está hambrienta de historias sobre eso. Todos los programas de TV que vemos son sobre personas que están enojadas, y que no son amables entre sí. Nosotros lloramos mucho con el público cuando están viendo la obra. A veces es porque hay cosas tristes en nuestra obra. Pero también creo que es porque en realidad no estamos acostumbrados a que las personas sean tan buenas entre sí. Y es un poco impactante. Dice algo de todo nuestro mundo. Y no debería ser así.

Una obra sin “trucos”

-“Come from Away” es una obra en la que literalmente no se usa ninguno de los trucos ni la parafernalia que nos tiene acostumbrado el lujoso musical de Broadway. Y me pregunto si cuando lo escribiste ¿lo hiciste con la decisión de que la puesta en escena fuera así, o fue decisión del director?

Pablo Sultani, en un ensayo del musical. Foto Gaby Machado

Pablo Sultani, en un ensayo del musical. Foto Gaby Machado

-Y así fue desde el principio. Pero eso es porque es una estética muy canadiense, de “todo lo que necesitamos es un granero y un montón de sillas que podemos poner en un espectáculo y estaremos bien”. Es muy barato hacerlo de esa manera. Pero también hay algo mágico en la teatralidad, que proviene de simplemente ponerse un sombrero diferente y convertirse en un personaje diferente, o mover una silla, y de repente estás en una escena diferente. Y vemos la obra millones y millones de veces, y nunca me canso del espectáculo de magia que hacen los actores.

Cambiar de autobuses a aviones, a bares, a iglesias, simplemente moviendo las cosas. Es divertido para el público y se siente. Podés ir al cine a ver explosiones gigantes donde la gente gasta mucho dinero. El teatro tiene que ver con la teatralidad. Se trata de la magia que sucede frente a tus ojos por personas reales.

Trabajar (y vivir) en pareja

-Vos y tu esposa comparten la tarea de escribir. ¿Como es eso?

-Bueno, siempre es perfecto. Y nunca discutimos, nunca.

Marisol Otero, una de las protagonistas de "Come from Away". Foto Gaby Machado

Marisol Otero, una de las protagonistas de “Come from Away”. Foto Gaby Machado

-Hmmmm…

-Así que tiendo a escribir primero. A Irene no le gustan las páginas en blanco, entonces yo escribiré primero y luego ella lo hará bien… Yo tiendo a hacer más la música, y ella se aboca al libro. Nosotros lo compartimos todo. Estamos casados. No podemos quedarnos fuera de los asuntos del otro. Quiero decir, escribir es pelear.

A veces hay que discutir las cosas. Pero ha sido algo realmente asombroso. Es como tener un hijo, y hemos tenido una hija, Molly, de 8 años, al mismo tiempo que hemos tenido la obra, han crecido juntos y los hemos criado juntos, y ahora están en el mundo.

-¿Y qué es lo mejor y qué no es tan bueno de tener a tu socio comercial en casa todo el tiempo?

-Puede ser difícil, porque el trazar límites, ¿cuándo dejás de hablar de trabajo? Muy a menudo a las dos de la mañana, estamos acostados en la cama, y si ella acaba de tener una idea decís, por favor, no me cuentes tu idea hasta mañana. Pero tener a alguien que sea honesto con vos, que estemos enfocados en el mismo objetivo juntos, que siempre te amará sin importar si estás discutiendo, es un regalo invalorable.

Y no, nunca querría escribir con nadie más. Es realmente maravilloso. Nos ha hecho más fuertes como pareja. Escribir nos ha hecho más fuertes como matrimonio, y estar casados ​​nos ha hecho más fuertes como escritores.

Hein cuenta lo bueno (y lo malo) de vivir con su socia comercial. 
Foto Martín Bonetto

Hein cuenta lo bueno (y lo malo) de vivir con su socia comercial.
Foto Martín Bonetto

-Después de la pandemia de COVID, ¿el destino teatral del musical cambiará en algo?

-Todavía es difícil regresar al teatro, en todo el mundo. Pero creo que la gente valora mucho más estar en la misma sala. Hubo un estudio que precisó que cuando estás en la misma sala viendo una obra, los latidos de tu corazón comienzan a disminuir al mismo ritmo que la persona a tu lado, y los latidos de tu corazón y el de ella comienzan a ser iguales. Y creo que hay algo importante al respecto, que dice algo sobre la comunidad.

No creo que todos queramos sentarnos en casa y mirar nuestros teléfonos. Creo que somos criaturas sociales que queremos estar juntas. Es como ir a la iglesia. Es como ir a la escuela, sobre ver algo y responder a eso y mirar a tu vecino y decir, estás respondiendo de la misma manera que yo, nos hace… Nos conecta. Y por eso creo que es más importante ahora que nunca.

-Estuviste nominado al Tony, pero ¿sos parte del jurado de los Tony?

-No, en parte porque tenemos una hija de ocho años, e ir a ver todos los espectáculos es agotador.

-¿Te invitan a formar parte?

-Sí, sí, podríamos haber presentado una solicitud si hubiéramos querido, específicamente nos habría ahorrado mucho dinero porque te dan entradas gratis.

Una escena de la la puesta de la obra en Broadway. Foto Archivo Clarín

Una escena de la la puesta de la obra en Broadway. Foto Archivo Clarín

Escribiendo para “Spider-Man”

-Olvidate del musical. Escribiste el guion de la historia de 9 páginas titulada “Spider-sense and sensibility”, incluida en las páginas de The Amazing Spider-Man Annual #42. ¿Cómo fue eso?

-Soy un gran fanático de los superhéroes. Crecí con los cómics.

-¿Marvel?, ¿DC?

-Bueno, en ambos sentidos, iría en ambos sentidos. Pero ahora mismo, soy un tipo de Marvel. Nuestro director de escena en Broadway es muy buen amigo del editor de Spider-Man. Y así que vino a ver el espectáculo, después iban a tomar unas copas y me invitaron a salir. Así que le dije a mi esposa “lo siento, buenas noches, voy a salir con este tipo. Esto es real, es demasiado genial para no salir”.

Y luego tuvimos la conversación más loca, de adictos hablando de todos los cómics que habíamos leído. Y al final me dijeron ¿te gustaría escribir una historia? Y eso fue asombroso.

Carla Calabrese, junto a David Hein y el resto del elenco, en el escenario del Maipo. Foto Martín Bonetto

Carla Calabrese, junto a David Hein y el resto del elenco, en el escenario del Maipo. Foto Martín Bonetto

Habla la directora

Carla Calabrese, además de dirigir la puesta en el Maipo es una de las intérpretes.

-¿Por qué elegiste “Come from Away”, entre tantas horas que podías elegir?

-Porque cuando la vi me conmovió, y me pareció muy importante, después de todo lo que pasamos estos años, darme cuenta de todas las cosas buenas que no salen en la prensa, que no te enterás que suceden. Ver todo lo bueno que está pasando, el heroísmo que hay escondido en historias pequeñas de gente que está en un pueblo y que nunca va a salir en un noticiero.

Calabrese estaba con "El curioso incidente del perro a medianoche" cuando vio "Come from Away". Foto Gaby Machado

Calabrese estaba con “El curioso incidente del perro a medianoche” cuando vio “Come from Away”. Foto Gaby Machado

De todas las cosas malas, te enterás todo el tiempo. Me fui como muy contenta del teatro, con esa sensación de que hay tanto, tanto que uno no conoce, tanto heroísmo, tanta solidaridad y que es posible, si pasó ahí, puede pasar que en escalas mucho más grandes. Me tocó esta fibra de solidaridad, yo venía preocupada con todo lo que pasaba alrededor.

Sentía que estábamos muy a la defensiva. Como con miedo a que “entonces no le doy nada al que me está tocando la puerta, porque me va a robar”, y me parece que no hay que dejar de abrir el corazón, de pensar en el otro.

-Cuando la viste en Broadway, ¿lo hiciste porque estabas buscando algo para montar acá?

-No sé si estaba buscando, pero se me cruzó, yo tenía El curioso incidente del perro a medianoche… Estaba por hacerlo cuando apareció, y la verdad es que me llegó al alma. Y encima es con una música tan linda como la que tiene, te llega como directo al corazón, y con una historia preciosa, súper bien escrita.

-En este caso ¿qué fue lo que, como productora, compraste de la obra?

-Compré la licencia, junto con una biblia de coreografías, que tiene que ver con algunos movimientos de coreografías y de escenarios que tengo permitidos hacer, que son muy parecidos al de Broadway. Así que lo que ven en el Maipo es bastante parecido. Estábamos con muchas ganas de estrenar hace mucho.

En el 2020 la pandemia nos agarró a la mitad de los ensayos, en marzo. Fue muy emocionante estrenar. Por lo que contiene la obra, pero siento que llega desde otro lugar, después de lo que pasamos todos, llega con un sentido de comunidad muy fuerte.

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Reference from clarin www.clarin.com

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